El Diafragma: más que un músculo de la respiración

El músculo diafragma es quizás uno de los más extraordinarios y a la vez complejos que he estudiado, sin embargo algunas de sus funciones son infravaloradas en el tratamiento de diferentes patologías. Se le suele llamar diafragma abdominal para no confundirlo con el diafragma pélvico o el diafragma craneal, que son conjuntos de otras estructuras y músculos.

La palabra diafragma viene del latín diaphragma y esta del griego διάφραγμα que significa separación, barrera, protección, a través de. Ubicado entre el tórax y el abdomen, tiene forma de cúpula o campana que separa y al mismo tiempo conecta estas dos cavidades.

Sus fibras musculares nacen en el centro frénico (tejido fibroso que no es contráctil) el cual representa su parte más alta. Tiene inserciones en el esternón, costillas y vértebras lumbares L1, L2, L3 (pilares del diafragma). Debido a la expansión de sus fibras, tiene conexiones directas con las vísceras abdominales a través del pericardio (membrana serosa, que reviste la cavidad abdominal), con la musculatura abdominal profunda y el suelo pélvico a través de las fascias, con los músculos psoas y cuadrado lumbar pues comparten inserciones, con el corazón a través del pericardio (envoltura del corazón, que está formada por dos membranas, una externa y fibrosa, y otra interna y serosa) entre otras. Además, es atravesado por estructuras como el esófago, vena cava, arteria aorta, nervios simpáticos, nervio vago y sistema linfático.

Por todas estas relaciones, el diafragma participa en la respiración, digestión, postura y estabilidad, sin olvidarme de su componente emocional que no tiene menos importancia, por lo que a continuación explicaré brevemente estas funciones.

1. Inspiración: el diafragma es el principal músculo inspiratorio y los pulmones se apoyan justo sobre él. Al inhalar, el diafragma baja permitiendo que los pulmones se llenen de aire y se expandan las costillas, mientras que al exhalar, los pulmones se vacían y la pleura (membrana serosa que cubre la superficie de los pulmones), conectada con el centro frénico, tira de él hacia arriba.

Existen diferentes tipos de respiraciones, entre ellas la costal (paradójica) y la diafragmática (abdominal). No hay alguna que sea mejor que la otra, pero es necesario tener la capacidad de realizar diferentes tipos de respiraciones y de esta manera mantener el diafragma flexible y móvil (como cualquier otro músculo del cuerpo).

2. Digestión: el diafragma se dispone como un manto sobre las vísceras más altas del abdomen como lo son el estómago y el hígado, contactando con ellas a través del peritoneo. Además, por detrás contacta directamente con otras estructuras de la digestión, páncreas e intestino grueso. El buen funcionamiento y la correcta movilidad de este músculo permite a su vez la movilidad de las vísceras abdominales, evitando adherencias y potenciando sus funciones, por ejemplo favoreciendo el tránsito intestinal.

3. Postura y estabilidad: el diafragma es uno de los músculos que componen el core, palabra en inglés que significa centro o núcleo, es allí donde tenemos el centro de gravedad y de donde se inician todos los movimientos de las cadenas cinéticas funcionales y necesario para la estabilidad lumbopélvica. Trabaja en sinergia con el músculo transverso abdominal y del suelo pélvico, también comparte inserciones con los oblicuos y el psoas, todos igualmente importantes para la estabilidad actuando como un corsé de protección.

4. El diafragma y las emociones: este músculo es un pistón de la trasmisión de nuestra energía, tratarlo mejora la circulación energética del organismo pues recibe el impacto de las emociones y se relaciona con la angustia, estrés y ansiedad.

La medicina ayurvédica y China coinciden con que el intestino y los pulmones están unidos mediante un meridiano (relación energética entre distintos puntos del cuerpo que no se ha podido demostrar científicamente de acuerdo con los patrones de la medicina occidental).

Por otra parte, el diafragma se ubica en la zona del tercer chakra del hinduismo, el cual representa el centro de energía del poder, voluntad, coordinación y autocontrol, siendo en esta zona donde fluye hacia fuera nuestra energía emocional.

Como conclusión, quizás sea buena idea buscar ayuda de un profesional especializado en el tema, como puede ser un(a) fisioterapeuta u osteópata en el caso de presentar alguno de los siguientes signos y síntomas: problemas respiratorios, dolores de espalda, sensaciones de opresión en el pecho causadas por estrés o angustia, malas posturas, malas digestiones…Sin olvidarnos que el movimiento es nuestra mejor herramienta en busca de la sanación.

Referencias

Calais-Germain, B. (2006). La respiración. Barcelona, España: La Liebre de Marzo, S.L.

Ponce, D. (2010). El dolor de espalda y las emociones. Barcelona, España: Plataforma Editorial.

Real Academia Española.(2014). Diccionario de la lengua española (23.a ed.). Consultado en http://www.rae.es/rae.html

Richardson, C., Hodges, P., & Hides, J. (2004). Therapeutic exercise for lumbopelvic stabilization. Elsevier.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.